Durante estas últimas semanas de cuarentena voluntaria, hice muchas cosas. Entre ellas: trabajé en equipo para el relanzamiento de mi página web y de este blog. Lo que me llevó a ordenar archivos dígitales y algunos papeles y así volví a leer el texto curatorial que Jezabel Sotelo de Franzini escribió para mi Serie “Todo Fluye”.
Volver a leer este texto me hizo emocionar nuevamente y agradezco su generosidad, su manera de ver mi obra y de verme a mí.
Nos conocimos a partir del arte y fue también a través del arte y la cultura que fuimos alimentando una relación de confianza y cariño que fue creciendo hasta llegar a la amistad que hoy nos une.
Para aquellos que pudieron estar en alguna de las exposiciones de “Todo Fluye” éste puede llegar a ser un texto conocido. Para otros de ustedes es un texto nuevo, por lo que me pareció interesante incluirlo como la entrada del relanzamiento de mi Blog. Espero lo disfruten.
“Recorrer la obra de Mir Diaz Araya significa ingresar a un mundo mágico, energético, diríamos sublime”.
La artista ha logrado en esta Serie “Todo Fluye” una gran madurez creativa, introduciendo al espectador en un universo íntimo y sensible.
En el trabajo artístico el diálogo está instalado y nuestra mente y emociones se unen para asistir a un espectáculo visual, singular y majestuoso.
La paleta de Mir es voluptuosa, desinhibida y rica, donde predominan colores vivos y brillantes. La luz es constante, manteniendo un ritmo neto y perfectamente matemático.
Podemos decir con propiedad que en esta creación reina la poesía y ella nos invita a sumergirnos en universos vitales, exóticos, habitados por seres únicos, armónicos y silenciosos, perfectos espectadores que lanzan sus miradas tímidamente hacia nosotros. Nos sentimos observados a la vez que distendidos.
Las texturas de las telas nos recuerdan estéticamente a brocatos aterciopelados que nos acercan a la naturaleza, evocando delicadamente al mundo mineral; visualizando las caprichosas rugosidades de piedras semipreciosas tales como ágatas, lapislázulis y turmalinas, que despiertan en nosotros el deseo de poder acariciar y tocar la nobleza de estas texturas, propias de un momento de creación único e irrepetible.
Esta renovada creadora a través de una profunda introspección, nos reta a reconciliarnos con una naturaleza pura, íntima y verdadera. No caben dudas que nuestra pintora está conectada con un plano superior y elevado, se deja fluir y nos provoca delicadamente a ser cómplices de un mundo tan propio pletórico de belleza y fuerza creativa.
Y como última reflexión queremos expresar que el espectador será capaz de sentir distintas emociones, pero estamos seguros de que esta presentación artística no le pasará jamás desapercibida.
París, Diciembre 2018
Jezabel Sotelo de Franzini.”
Me gusta muchisimo esa textura de los verdes y los toques de amarillo, el movimiento ,el aire que se respira en la obra en forma de pequeñas burbujas, en la sabia corriente, que fluye en las plantas y la alimentan y nos alimentan a todos.
La madre Sabia.
Fabiana, muchas gracias por tus comentarios. Hermosa descripción de la obra.