Los colores de la naturaleza están siempre presentes en nuestras vidas, en retrospectiva tengo la sensación que nosiempre los tenemos presentes.

Recuerdo que de chica me gustaban los helechos packu, con sus semillas debajo de sus hojas. Algunas personas creían que la planta estaba enferma y me lo cortaban, y después crecían con mucha vitalidad.

En el pequeño jardín que teníamos había una pared verde con hidra, con sus hojas acorazonadas disciplinadas, verdes con toques blancas; nuestra yuka con sus afiladas puntas y el verde oscuro muy intenso, llenas en algún momento con sus cuadraditos de telgopor blanco. Recuerdo también la gran planta, con sus hojas enormes, eranlas costillas de Adan.

Todas estas plantas verdes estuvieron presentes en mi niñez, más que las plantas con flores.

Después surgieron todas las plantas de interior de casa, en macetas y algunas pocas en el exterior. Fue entonces cuando ya de adulta, conocí las plantas acuáticas. Es encantador ver como los repollitos pueden reproducirsevelozmente; los camalotes con su asombrosa forma de crecer con su cámara de aire que les permite flotar, sus hojas acorazonadas y sus impresionantes flores lilas, y lentamente fui conociendo los cactus, las suculentas.

Mi primer cactus fue un notocactus, todavía tengo hijos del primero y así se fue reproduciendo y nació el mundo del intercambio de plantas y la visita a exposiciones de plantas.

Empecé aprender sobre la reproducción de hojas de algunas suculentas, las rosas verdes, los aeonium haworthii, hermosas rosas verdes, todo el año, formando como si fuese un pequeño árbol frondoso lleno de rosas.

¿Cuántas plantas tienen ustedes, recuerdan las plantas de la niñez? ¿las plantas de la casa de sus abuelos, tias ovecinas cercanas?

Los invito a repasar mentalmente esos recuerdos.

Hasta la próxima

Silvia Diaz