Nuevo viernes de «Contame un cuento». En esta ocasión de la mano de Delia Correa Luna, una historia para reflexionar sobre nuestra conexión con la vida y el amor. Aquí te dejo con ella.
¡Que lo disfrutes!.
Clarisa contemplaba la rambla, mientras, aguardaba la llegada de Ana María. Solicitó a la moza un café. La confitería estaba casi vacía, no comprendía el porqué de la demora, poco le importaba, la deleitaba observar la imagen de las olas, cubriendo con un manto de espuma, su arribo a la orilla. Era invierno y la soledad, esa a la que tanto se le teme, se mostraba hermosa en su desnuda sencillez.
-Hola Clarisa querida, ¿hace mucho que me esperas?
-No, escasos diez minutos. Un disfrute la playa, pura armonía, da gusto contemplarla, infunde una dulce paz.
-Romántica empedernida.
-Seguramente, aunque en este caso en particular, simplemente admiración por la naturaleza. Me dejaste muy preocupada con tu llamada, tu voz sonaba angustiada, ¿te pasó algo?
-Víctor me está engañando, con una enfermera veinte años menor que yo.
-Ah, ¿era eso?. Tú me habías comentado que después de la operación de la próstata …
-Ese es el verso que me hizo, que había perdido la libido a raíz del tumor que le extirparon. No es justo, he pasado mivida privándome de todo. Mi objetivo, desde que nos casamos, fue mantener una relación exitosa, ejemplo para losdemás, esa que todos los amigos envidian. Para conservarme deseable me he sometido a cirugías, dietas, masajes y ejercicios torturantes, todo para que él, se sintiera orgulloso de mi aspecto. No, no puedo creer, que venga unaatorrante como ésta, y zas, de un plumazo…
-Querrás decir de un sondazo, porque supongo que el romance comenzó al vaciar la bolsa.
-Sí la controlaba continuamente, qué ganas de andar trasegando pichí, en el afán de levantarse a un prostático. Es el desequilibrio: un asunto de oferta y demanda. Debes invertir para ganar, poquísimos hombres en nuestro país, por ello están sobrevalorados. Qué hija de puta, veinte años trabajando para retenerlo a mi lado y ésta menea un poco el culo, le tira los galgos y el imbécil cae.
-Hija de puta, ¿ella? Creo que le estás errando al enfoque.
-¿Yo? A ver, ¿en qué me estoy equivocando?
-Primero mi querida Ana María, la mujer no te juro fidelidad ni fue destinataria de tus privaciones y segundo, eres una señora, hecha y derecha, como para no encarar repudiar tanta superficialidad, no podés basar la felicidad en lainmolación de tu persona.
-Claro, tú decís eso porque tenés casi ochenta años y viviste siempre en una burbuja. Muy protegida por tus padres y después, cautiva por la avaricia y vulgaridad de tu marido.
-No te equivoques, al revés que tú, yo fui dominada físicamente, más bien, casi dominada. Ana María, has sido sojuzgada en lo espiritual y en lo mental, ¿no te das cuenta que te convertiste en una servil barbie y tú personalidad se hadesdibujado?.
Te pasas la vida hablando del disfrute carnal, sin percatarte de que solo logras insuflar tu vanidad, has ejecutado sexo compartido y alimentado amor personal. Te excitaba la reacción de Víctor frente a tu espléndido cuerpo …
-¿Qué sabrás tú de sexo? Careces de sentido común, hasta cuando te entraron a robar, terminaste invitando al ladrón atomar el té, te podría haber matado.
-Para hacer el amor, justamente, el único sentido que no se precisa, es el común.
Me ves viejita y especulas que soy una frígida inexperta. Mi marido, el Juez, como lo llaman sus compañeros, es insensible, manipulador y muy controlador. Sabés muy bien, en casa de mis padres, solo hubo blasones, porque dineropoco y nada. Siempre he dependido económicamente de él, pero mi espíritu, jamás logró doblegarlo.
¿Recuerdas que cuando cumplí sesenta y cinco años, mis amigos, contigo a la cabeza, me regalaron un piano? Todos seasombraron porque yo me senté y toqué de memoria un nocturno de Chopin.
-Fue maravilloso, casi diría un milagro, tantos años alejada de la música…
-Nunca estuve alejada de la música, en mi coartada libertad fui empecinadamente fiel a mi esencia, todas las tardes,cuando el Juez no estaba, me sentaba en el jardín de invierno con mis lápices y hojas de pentagramas y componía hastaque la luz se iba. ¿Tenés presente quién incitó al regalo?.
-Sí claro, el divino Pablo, no sólo lo sugirió, sino que se llevó todo el trabajo, él también se encargó de hacer la compra y crear esa enorme moña que venía adornándolo. Ojalá algún día tuviera un amigo como él.
-Cuando terminaba una pieza musical, se la enviaba por correo privado a su casa. Las negras, redondas, corcheas, fusas y semifusas, volvían a mí, ejecutadas por sus hermosos dedos. Los suspiros volcados en el CD plateado, se convirtieron por mucho tiempo, en nuestras cartas de amor.
-Me estás diciendo que tú y …
-Sí, Pablo ha sido mi amante por más de veinte años, tú no te habías casado cuando yo ya hacía el amor con él. Nuestros encuentros han sido generosos, explosivos, no hay como la pugna, entre un hombre y una mujer, cuando,espontáneamente y sin reflexiones, desean hacer feliz al otro. Es una entrega de ganar o ganar. Hay un instante en que lossentimientos se catalizan con los instintos, la consciencia se derrite y la alquimia se produce: una felicidad insuperable.Un goce que no diferencia entre él o ella, solo es un goce único, de dos seres inseparables, que se ansían y respetan.
-Por favor Clarisa, me está dando calor.
-No me interesa darte calor, no es eso lo que busco. Lo que quiero es compartir una razón de ser, me gustaría que entendieras que existes, eres valiosa y dueña de elegir lo que anheles. No debes cimentar una relación renunciando a todo lo que te place. Al diablo no le importan tus huesos, él va por tu alma y la forma de vaciarte es haciéndote creer quetienes que tener la nariz respingada, las tetas enhiestas, el culo duro. Sé lo que me vas a decir, que la sociedad te loimpone, que no quieren fracasados, que ser una mujer rolliza en estos tiempos está mal visto y bla, bla, bla. Entonces busca tu millón de amigos, esos que esperan que siempre seas joven y delgada, pero no dudes, ni por un minuto, que a la primera arruga, pasaran de ti. Olvídate de Víctor, déjaselo a la enfermera, a él también le corren los años, la energía merma y va a llegar un momento que no le podrá seguir el tren y tampoco estarán allí sus camaradas de juergas, seencontrará solo o pagando para que lo acompañen.
Aprende a mirar más allá de la cáscara, te vas a sorprender. Te aseguro que encontrarás el amor auténtico.
Ahora a comernos una buena torta de chocolate, prohibido contar calorías.
Ah, me olvidaba, en tu heladera nunca debe faltar un vino espumante y, para recobrar energías, en la mesita de luz, unchocolate con avellanas. Vino, amor y cacao: la trilogía de la euforia.
Delia Correa Luna
Acompaña foto de «Boutique 6», acrílico y tinta sobre tela de 30cm x 24cm.
Deja un comentario