2020 fue un año de muchos desafíos personales. Entre los que me autoimpuse estuvo el tomar clases de escritura creativa, con el fin de mejor mi expresión escrita en el Blog. Tuvo consecuencias positivas inesperadas: conocí gente preciosa, me introduje en lectura de autores y de géneros literarios que nunca antes había explorado, encontré generosas nuevas colaboradoras para el Blog y me permití volver a soñar con que algún día escribiría una novela (aclaro que aún estoy muy lejos de eso).

Otra de las consecuencia de las clases fue  el descubrimiento de Isaac Asimov. Recuerdo que algunos de sus libros estaban en la biblioteca de mi madre, gran lectora ella, de quien heredé el amor por la lectura y varios de sus libros. Pero, hasta 2020 no me había atrevido a leer ciencia ficción. Obvio que por puro prejuicio. Creo que me daba miedo…

Claro que para estas clases de escritura creativa, uno se atiene a leer lo que el profesor manda para cada encuentro. Y así, sin más, me tocó, a comienzos de diciembre de 2020, leer el cuento “La última pregunta” de Isaac Asimov.

Debo decir que ¡me encantó! Tanto, que terminada la clase comencé a bucear en internet y descubrí que hay muchísimos audiolibros. Comencé escuchando cuentos y pronto elegí el libro “La Fundación” y me inicié en un placer enorme: escuchar las aventuras en el espacio a las que me lanzaba Isaac Asimov mientras seguía pintando la Serie que luego llamé “Oda al color”.

Aún hoy sigo escuchando sus cuentos y leyendo en papel los libros que escuché en diciembre.

Un párrafo en particular para los audiolibros: me parecen geniales porque me permiten hacer otra cosa mientras escucho. Me elevo, vuelo, me transporto. En estos días salgo a caminar con mi perro y escucho el audiolibro: “The Churchill Factor”, How one man made history, de Boris Johnson. De este modo, camino y practico mi escucha en inglés, aprendo más de historia y disfruto de un relato muy entretenido.  Muy buena práctica para ejercitar el idioma!

Pero volviendo a Isaac Asimov: Tiene un modo de contar sencillo y verosímil. Me sorprendió que sus historias son muy humanas, apelan a los sentimientos y a las emociones.

Pero lo que mas llamó mi atención fue el paralelismo que encontré entre la geopolítica actual y la realidad galáctica que describía en parte de “La Fundación”. Por momentos tenía la sensación de que podía cambiar algunos de los nombres galácticos por los de países de hoy en día… muy fuerte.

Se dice de él que quizá sea el escritor de ciencia ficción mas famoso de la historia. Que se atrevió a decir como sería el mundo en la actualidad y en muchos casos acertó. Por ejemplo, lo que hoy conocemos como Internet: él consideraba que habría acceso a través de las computadoras a enormes bibliotecas donde la información sería de libre acceso desde la comodidad de nuestras casas. Un lugar donde cualquiera pudiera obtener las respuestas y las referencias necesarias.

Les recomiendo esta entrevista que le hicieron en 1988, en la que se lo escucha previendo el impacto de lo que hoy llamamos Internet y su influencia en la educación:

https://www.youtube.com/watch?v=oIUo51qXuPQ&t=9s

Se dice que predijo muchas cosas, muchos avances que luego pasaron y que vivimos en nuestra realidad actual.  En un artículo del New York Times de 1964 se aventuró a predecir cincuenta cosas de como sería la vida cincuenta años en adelante, es decir en 2014. Si bien no acertó en todas, tiene mucho merito que lo haya hecho en al menos el sesenta por ciento de sus predicciones. Entre ellas:

  • Los robots no serán ni muy comunes ni muy buenos en 2014, pero existirán.
  • Las comunicaciones serán vista-oído y serás capaz de ver y oír a la persona que llames. La pantalla se podrá usar no solo para ver a la otra persona sino también para estudiar documentos.
  • Las ventanas estarán polarizadas para bloquear la luz. El grado de opacidad del cristal podrá alterarse automáticamente según la intensidad.
  • Se diseñarán vehículos con cerebros robóticos, que podrán programarse para viajar sin la interferencia de los lentos reflejos del conductor.
  • Solo naves sin tripulación habrán llegado a Marte.

 

Un poquito de su Biografía:

Isaac Asimov nació en Rusia, el 2 de enero de 1920 (o quizás en el último trimestre de 1919 no se sabe con exactitud).

En 1923, la familia se trasladó a Estados Unidos, para residir en el barrio de Brooklyn de Nueva York, en donde su padre regentó una tienda de dulces en la que también vendía revistas y novelas de ciencia ficción que su hijo leía con avidez.

En 1928 Asimov obtuvo la nacionalidad estadounidense.

En 1942 contrajo matrimonio con Gertrude Blugerman, con quien tuvo a sus dos únicos hijos.

Después de participar en la Segunda Guerra Mundial como ingeniero de la marina estadounidense, Asimov se doctoró en Bioquímica por la Universidad de Columbia.

Entre 1949 y 1958 fue profesor en la Universidad de Boston.

En 1958 abandonó la docencia para dedicarse por completo a la escritura.

En 1950 publicó su primera novela titulada “Piedra En El Cielo”.

En 1973 se casó con su segunda mujer, la doctora Janet Opal Jeppson.

En 1992 falleció en Nueva York a causa de fallos cardíacos e insuficiencia renal. Tiempo después su viuda Janet afirmó que su esposo había fallecido de sida, enfermedad que contrajo a causa de una transfusión sanguínea realizada en una operación de corazón.

Además de escritor de ciencia-ficción e historiador, Asimov fue también un extraordinario y prolífico divulgador científico, utilizando un lenguaje asequible y sencillo.

Estoy tan encantada con el descubrimiento de este asombroso escritor, que lo recomiendo enfáticamente.

Si aún no lo hicieron, ¡Prueben el placer de leer (o escuchar) a Isaac Asimov!

 

Mir Diaz Araya

 

Acompaña foto de «Mundos Paralelos», acrílico y resina sobre tela de 150cm x 150cm, Año 2018