— ¿Leíste el mail que mandó a todos el veterano? —me dijo mi compañero de trabajo.

—No, todavía no abrí el correo.

—No lo hagas, sale fuego

— ¿Qué pasó? —le pregunté sin dejar de hacer mi trabajo.

—Parece que alguno se hizo el chistoso. Mirá te lo leo: “A todo el personal: Nuestra clínica de análisis tiene más de cuarenta años, un prestigio y una seriedad producto de, entre otras cosas, el respeto que tenemos por nuestros pacientes. Aclaro esto, a pesar que está enmarcado por todos lados en nuestra Misión y Visión, porque parece que alguien lo ha olvidado. Y me refiero por supuesto a lo que es de público conocimiento pero de lo que nadie se ha hecho responsable. «DRACULA TIENE ANEMIA» concluye el informe de un análisis que por supuesto no he querido firmar ni como médico responsable ni como dueño de esta clínica. Para ser exacto dice «El Dracula tiene anemia» ¿El Dracula para colmo? ¿Dónde estamos?  La ausencia del acento en Drácula ni la menciono…” —y sigue y sigue amenazando con las siete plagas a todos. Razón no le falta pero la verdad que es muy gracioso. Cuando averigüe quien redactó ese informe, lo raja.

 

No le contesté. Seguí mirando las muestras en el microscopio. Una gota de sudor cayó sobre la muestra. “A la mierda”, exclamé yo que nunca digo malas palabras. Mi compañero se había ido por suerte. La muestra se me había estropeado. ¿Quién me había mandado hacerme el complaciente con la de secretaría? ¡Yo con mi dislexia no tratada escribiendo informes para la señorita!

Juro que puse punto y espacio entre “Dr” y el apellido raro ese.

Maldito corrector automático.

Cristina Juan

 

Acompaña «Rojo Multicolor 1», acrílico sobre tela de 60cm x 60cm, parte de «Dúo Rojo Multicolor» de la Serie Pequeñas Marcas.