Esta serie comenzó casi de casualidad en 2011, pero tiene sus inicios embrionarios a fines del 2008, cuando mi maestro de ese momento: Eduardo Mac Entyre, me pidió que dibujara cóncavos y convexos.
Yo muy aplicada hice tres pares de cóncavos y convexos unidos entre si, formando paralelas inclinadas hacia la derecha. De los cuales, el del medio era mas grande y a cada lado, dos mas pequeños.
Cuando le dije: “Ya está!”, me preguntó: “Que ves en eso”, “nada” respondí. “En serio no ves nada” me volvió a preguntar. Y continuó: “yo veo una pareja. Aquí en el medio, veo una pareja.”….ni decirles que me dejó en silencio, anonadada! porque justo en ese período estábamos, con mi marido, hablando sobre la posibilidad de venirnos a vivir a Uruguay, y yo estaba procesando internamente como cambiaría eso nuestra relación de pareja y con nuestros hijos (un niño y una niña entrando en la adolescencia), y como esos cambios afectaría a cada uno de ellos, como podría yo ayudarlos a insertarse en una nueva sociedad y a sentirse bien con el cambio.
El tiempo pasó. En 2011 vinimos a vivir a Uruguay, y en uno de los viajes a Bs As, mi hija tuvo que pasar unas horas internada porque estaba un poco deshidratada. Mientras ella dormía, yo estaba sentada a su lado y comencé a dibujar en unos papelitos pequeños muchos pares de cóncavos y convexos que se iban relacionando.
Y mientras dibujaba mi cabeza iba repasando como estaban mis vínculos con mis seres queridos de Argentina y con las nuevas relaciones que estábamos comenzando a tener en Uruguay.
Cuando terminé de dibujar observé y ahí si ví claramente esas interpelaciones personales, que van creando nuestro mundo.
Después de eso, al regreso a Montevideo comencé a trabajar esto como una serie. Hice varias composiciones hasta que en 2013 esas composiciones derivaron en otras mas complejas dando origen al inicio de: Entrelazados.
Deja un comentario