Uno de los mas grandes fans de Bob Dylan, fue el legendario Steve Jobs y lo mas interesante es que de alguna manera se influyeron mutuamente.
“Steve Jobs” de Walter Isaacson de Editorial Debate es un libro que recomiendo con entusiasmo. Lo leí hará unos seis años, sin embargo, muchas cosas quedaron presentes en mi memoria. Disfruté de una lectura interesante, divertida por momentos, energizante. Además, fue la primera vez que sentí que algún día tenía que saber mas sobre Bob Dylan.
Y uniendo a ambos personajes, permítaseme destacar que hoy día nos resulta fácil, familiar y asequible tener la música que nos gusta al alcance de la mano, escucharla desde nuestros dispositivos móviles y llevarla a cualquier lugar donde estemos e incluso podemos compartirla o investigar temas, ritmos o artistas nuevos.
Sin embargo, esto era una novedad hace tan solo dieciocho años. En 2002 la industria musical estaba en crisis, las discográficas se debatían frente a un nuevo orden, una nueva manera de promover las canciones y ganar dinero sin perder su porción del mercado y debían luchar también contra los servicios piratas que permitían a los usuarios obtener canciones de forma gratuita.
En ese escenario Steve Jobs, a través de Apple, llegó a tomar un rol central. Su amor por la música y por los artistas que la creaban hacía que estuviera totalmente en contra de la piratería. No solo porque robar está mal, sino principalmente porque entendía que “si la protección de la propiedad intelectual comienza a desaparecer, las compañías creativas desaparecerán a su vez, o no llegarán a nacer.”
Jobs tenía claro que la única forma de detener la piratería era ofrecer una alternativa más atractiva y legal. Así todos ganan: las discográficas, los artistas, Apple, los usuarios.
Creía que la gente sentía una conexión emocional con las canciones que amaba, insistió en que la tienda iTunes vendería canciones individuales y no álbumes completos.
Convencer a las discográficas, como logró hacerlo, no era suficiente. Muchos de los artistas tenían contratos con cláusulas que les permitían controlar la distribución digital de su música e impedir que sus canciones se vendieran por separado.
Así, Jobs se encargó de convencer a los principales músicos y antes de la presentación de iTunes en 2003, ya se había reunido con varios de los grandes artistas. Entre ellos se encontraban Bono, Mick Jagger, Madonna, Led Zeppelin, el rapero Dr. Dre, Wynton Marsalis, entre otros.
Dos datos anecdóticos de la presentación de iTunes: uno, que en parte de su presentación utilizó la imagen de Bob Dylan y por otro lado, que el responsable de la tienda, Eddy Cue, predijo que Apple vendería un millón de canciones en seis meses. En vez de eso, la tienda iTunes vendió un millón de canciones en 6 días.
“A medida que iba creciendo el fenómeno del iPod, se dio lugar a una pregunta que se les planteaba por igual a los candidatos a la presidencia, a los famosos, a las primeras citas, a la reina de Inglaterra y prácticamente a cualquiera que apareciera con unos auriculares blancos: ¿Qué llevas en el iPod?”.
Y ¿Qué llevaba Steve Jobs en su iPod? En 2004, “estaban allí los seis volúmenes de la colección The Bootleg Series, de Dylan”, y “otros quince discos del cantante que empezaban con el primero, Bob Dylan (1962), pero solo llegaban hasta Oh Mercy (1989). Job consideraba que los álbumes posteriores a 1975 no eran tan intensos como sus primeras actuaciones, a excepción de la canción “Things Have Change”.
Tenía también canciones de siete de los discos de los Beatles y de seis de los Rolling Stones.
Allí estaban Aretha Franklin, B.B. King, Donovan, The Doors, Jimi Hendrix, Simon y Garfunkel….Y sólo una cuarta parte de las canciones eran de artistas más contemporáneos, como Black Eyed Peas, Coldplay, Dido, Moby, Bono, U2. Y de música clásica, había algunas grabaciones de piezas de Bach.
Una mención especial daremos a “Joan Baez, la que fuera su novia durante una época, quien se encontraba ampliamente representada a través de una muestra de cuatro de sus discos, incluidas dos versiones de Love is Just a Four Letter Word”.
Sí, Joan Baez fue novia de Bob Dylan y de Steve Jobs, pero ¡dejemos eso para una próxima entrada!
“La selección musical de su iPod era la propia de un chico de los setenta con el corazón puesto en los sesenta.” Y según dicen, “Sus favoritos no cambiaron mucho durante los siete años posteriores”.
BOB DYLAN
¿Cómo fue el primer encuentro en Jobs y Bob Dylan?
“Jobs solo recuerda una ocasión en la que se quedó realmente cohibido, y fue en presencia de Bob Dylan.”
En octubre de 2004, Dylan estaba actuando cerca de Palo Alto, mientras Jobs se recuperaba de su primera operación de cáncer. Si bien Dylan nunca fue amigo de Jobs, ni intentó serlo, pero lo invitó a visitarlo a su hotel antes del concierto.
Jobs recordaba la escena:
Nos sentamos en el patio situado fuera de su habitación y estuvimos dos horas hablando. Yo estaba muy nervioso, porque él era uno de mis héroes, y me daba miedo que dejara de parecerme tan inteligente, que resultara ser una caricatura de sí mismo, como le ocurre a mucha gente. Pero quedé encantado. Era más listo que el hambre. Era todo lo que yo esperaba. Se mostró muy abierto y sincero. Me estuvo hablando de su vida y de cómo escribía sus canciones. Me dijo “Sencillamente me invadían, no es como si estuviera obligado a componerlas. Eso ya no me pasa, ya no puedo componer piezas así”. Entonces se detuvo y añadió con su voz áspera y una sonrisilla: “pero puedo cantarlas”.
En la siguiente ocasión en que Dylan actuó cerca de allí, invitó a Jobs justo antes del concierto a pasarse por el autobús decorado con los colores de la gira. Cuando le preguntó cual era su canción favorita, Jobs mencionó “One Too Many Mornings”, así que Dylan la cantó esa noche. Tras el concierto Dylan le preguntó: “Bueno, ¿Escuchaste la canción que canté para ti?”.
Jobs dijo de Dylan: “Es uno de mis grandes héroes. Mi amor por él ha crecido con los años, ha madurado. Es alucinante como creaba esa música siendo tan joven”.
“Unos meses después de verlo en el concierto, Jobs trazó un grandioso plan. La tienda iTunes debería ofrecer un “paquete” digital que incluyera todas las canciones grabadas por Dylan, mas de setecientas en total, por 199 dólares”.
Luego de varias idas y vueltas con la discográfica, en 2006, “anunció un gran acuerdo. En él se permitía que Apple vendiera el paquete digital con todas las canciones grabadas de Dylan por 199 dólares, además del derecho en exclusiva a vender su nuevo disco, Modern Times, para los pedidos realizados antes dde la pubicaciones de dicho álbum.
Como parte del acuerdo, Dylan apareció en una publicidad del iPod para la televisión en el que se mostraba su nuevo disco Modern Times. Aquello ayudó a Dylan a acceder a un público mas jóven y su disco llegó al número uno de ventas en su primera semana.
Esta era la primera vez que Bob Dylan llegaba al primer puesto desde su disco Desire de 1976.
Steve Jobs durante ese anuncio de 2006 afirmó: “Bob Dylan es uno de los poetas y músicos más respetados de nuestro tiempo, y uno de mis ídolos personales”.
Espero que lo hayan disfrutado.
Nos encontramos el próximo jueves con más acerca de “Bob Dylan y sus derivados”.
Acompaña esta entrada, «Abrazo», papel calado a mano.
Deja un comentario